Ortodoncia y ortopedia

La ortodoncia es una de las especialidades de la odontología que se encarga del diagnostico, estudio, prevención y corrección la mala posición de nuestros dientes y maxilares, también es la que se encarga de problemas de la articulación temporal mandíbula (ATM).

La ortopedia es la especialidad de la Odontología que se dedica a corregir o evitar las deformidades o traumas del sistema musculoesquelético.

La edad para llevar ortodoncia depende del tipo de problema que se este dando en boca, aquí os vamos a dejar algunas de las señales para que identifiquéis si en vuestra boca se esta dando alguna anomalía

  • Los dientes de arriba no encajan con los de abajo
  • Apiñamiento de los dientes
  • Ruidos al abrir o cerrar la boca
  • Dificultades para masticar

Es importante que cuando identifiquéis algunas de estas señales que os hemos dejado, acudáis al ortodoncista para que puedan dar un diagnóstico y resolver el problema cuanto antes. En niños es aconsejable tener revisiones periódicas con el ortodoncista a partir de los 6 años para poder asegurar una buena salud oral de estos.

Los tratamientos de ortodoncia pueden ser interceptivos o correctivos:

  • Los interceptivos comienzan durante la dentición temporal o mixta. Este tipo de tratamiento se utiliza para corregir hábitos anormales como por ejemplo la succión del pulgar, que interfieren en el desarrollo regular del crecimiento de los maxilares. En ocasiones estas maloclusiones pueden corregirse por sí solas una vez que empiezan a dejar de succionar el pulgar. En muchas otras ocasiones se producen otras maloclusiones que requieren de tratamiento correctivo.
  • Los correctivos son aquellos que se aplican cuando el tratamiento interceptivo no ha resultado eficaz. En estos casos se requiere un tratamiento ortodóntico con aparatos que pueden ser funcionales, removibles o fijos.
  1. Los funcionales: Son aparatos que realizan modificaciones del funcionalismo del sistema sobre el que están actuando. Estos aparatos suelen ser muy eficaces si el paciente es muy constante con su uso, ya que estos aparatos requieren de la colaboración máxima por parte de este.
  2. Removibles: En estos aparatos se hacen presiones mediante mecanismos activos, lo que provoca una fuerza directamente al diente. Estos aparatos se suelen utilizar para la expansión del maxilar superior o mordidas cruzadas.
  3. Fijos: Estos aparatos realizan cualquier tipo de movimiento, ya sea para desrotar y/o enderezar. Pueden mover una pieza o varias a la vez. Este tipo de aparatos necesitan de técnicas muy precisas y correctas.

Después de llevar los aparatos activos de ortodoncia, hay una última fase, que es la de los retenedores. Estos son aquellos que mantienen la posición correcta de los dientes una vez que se han corregido. Por eso es muy importante que los tres primeros meses después de quitar la ortodoncia se lleven el mayor tiempo posible en boca.

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